Según el Censo nacional de Instalaciones Deportivas del Consejo Superior de Deportes una instalación puede estar compuesta por 3 tipos de espacios deportivos. Espacios Convencionales, Espacios Singulares y Áreas de Actividad. 
 
                                                                            
 
Según la definición de la profesora Leonor Gallardo las áreas de actividad son espacios no estrictamente deportivos, como son las infraestructuras o los espacios naturales, sobre los que se desarrollan actividades físico-deportivas porque se han adaptado o se utilizan habitualmente para el desarrollo de las mismas. Si nos acogemos a esta definición cada una de las carreteras de nuestras fronteras, o fuera de ellas, que es habitualmente utilizada por cientos de ciclistas y cicloturistas, se convierten en INSTALACIONES DEPORTIVAS. Una instalación deportiva con un espacio deportivo del tipo área de actividad terrestre. 
 
Por otro lado, los futbolistas tienen su instalación deportiva, el campo de fútbol; los jugadores de pádel la suya, la pista; los atletas la suya, las pistas de atletismo o campo a través, pero, ¿y los ciclistas? ¿Cuál es la instalación de los ciclistas?. Si tenemos en cuenta que existen miles y miles de aficionados a este deporte en nuestro país, que además existe cicloturistas y ciclodeportistas que compiten cada domingo en pruebas regionales, y que además existen deportistas profesionales, que hacen de las carreteras de España su centro de tecnificación y su centro de alto rendimiento, no podemos obviar el hecho de que las carreteras son instalaciones deportivas en cubierto. 
 
Con esta aproximación contextual nos surgen varias dudas, ¿Se debe aplicar la normativa de seguridad aplicadas a las instalaciones deportivas? Como instalación deportiva ¿es necesario ser gestionada como tal? Y los ciclistas y cicloturistas como usuarios ¿a quién piden explicaciones de las anomalías encontradas en su instalación deportiva?. Sé que muchos pensaréis que son preguntas absurdas y sin sentido, pero la realidad es que cada día que pasa están muriendo deportistas, ciclistas, personas en nuestras carreteras, están muriendo padres, hermanos, hijos, tíos  abuelos. Y lo máximo que escuchamos es: “es que la carrera es un peligro”, o, “pocas cosas pasan para las que podían pasar”. Pues NO señor@s, no podemos conformarnos con esto, no podemos conformarnos con esperar que no le toque a ninguno de nuestros familiares o amigos, o con esperar que no nos toque a nosotros. Debemos luchar cada día para que nuestras instalaciones deportivas (carreteras) sean cada vez más seguras, y para que los conductores sean cada vez más prudentes. Sé que es complicado, cuando en una instalación deportiva coinciden coches, motos, tractores, camiones, ciclistas e incluso personas andando, no puede ser fácil, pero nunca los grandes retos han sido fáciles. LUCHA POR QUE TU INSTALACIÓN DEPORTIVA, NUESTRA INSTALACIÓN DEPORTIVA, SEA MÁS SEGURA.